Entre cantos y colores se esconde un piélago de humores:
Me pertenezco.
No soy marfil, pero lo intento.
Tengo pecas en mi cara.
Me fascina soñar despierta.
No me conformo. Quiero conocer el mundo en todo su esplendor.
Soy sexual y me agrada. Me derrito por las ciencias biológicas. Hablo más de dos idiomas.